En el marco del Bafici, y luego de un recorrido por festivales internacionales, se presenta Para hacer una película solo se necesita un arma, documental que parte de un hallazgo inesperado para construir una reflexión sobre el cine, la memoria y la historia argentina reciente.
Dirigido por el cordobés Santiago Sein (director del Centro de Producción Audiovisual de la UNC), el filme rescata imágenes que durante décadas se creyeron perdidas. Está programada en Bafici 2026.

El punto de partida es revelador: en depósitos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) aparecen decenas de latas con películas realizadas por estudiantes durante las décadas de 1960 y 1970. Esos materiales, atravesados por el espíritu de época, sobrevivieron a la censura y la destrucción sistemática de la última dictadura militar. A partir de ese descubrimiento, Sein asume el doble rol de archivista y director.
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El documental propone una operación creativa y no se limita a la restauración. A partir de fragmentos, el realizador imagina una posible “obra perdida”. Las imágenes originales, marcadas por consignas revolucionarias, búsquedas estéticas y urgencias políticas, se reconfiguran en una nueva narrativa.
“Mientras estudiaba cine, un relato se repetía: las películas filmadas en los años 60 y 70 por los alumnos fueron destruidas durante la última dictadura militar. Años después, encontré en un depósito de la UNC cientos de latas con material fílmico. Eran parte de las películas que hasta entonces se creían desaparecidas”, relata.
“Para hacer una película solo se necesita un arma” en Bafici
“Desde mi rol de archivista y realizador comencé a restaurar el material. Descubrí que entre 1964 y 1974, un grupo de jóvenes con gustos e intereses diversos, produjo cine bajo condiciones materiales y políticas muy difíciles. A mediados de los años 70, la mayoría sufrieron persecuciones políticas, censura, la cárcel, el exilio e incluso la muerte. Quizás la mejor manera de conjurar ese destino trágico sea rescatar estos filmes”, agrega Sein.
El resultado es Para hacer una película solo se necesita un arma, una película que funciona como documento histórico que recupera la pasión de una generación de estudiantes que produjo cine en condiciones adversas, y también como reflexión contemporánea sobre el acto de mirar y resignificar archivos.
Además, es un gesto político en un contexto donde resurgen discursos que relativizan el pasado reciente: la película insiste en la necesidad de preservar la memoria.
Ficha técnica de Para hacer una película solo se necesita un arma
- Dirección y guion: Santiago Sein
- Productores: Punto de fuga Cine, Santiago Sein, Marcos Rostagno
- Dirección de fotografía y cámara: Marcos Rostagno
- Montaje: Lucía Torres Minoldo
- Producción ejecutiva: Ana Lucía Frau y Eva Belén Cáceres
- Dirección de sonido: Atilio Sánchez
- Jefa de producción: Eugenia Monti
