Cortópolis es una luz cálida que se enciende cada año desde 2006, y bajo el haz del festival de cortometrajes se reúnen realizadores y espectadores cada vez. En 2026, este Cortópolis cumple 20 años.
El festival abre sus puertas del jueves 1 al domingo 4 de octubre con una programación especial. Pero, sobre todo, como punto de encuentros en torno a una pantalla.

En dos décadas, el Festival Latinoamericano de Cortometrajes recibió ficciones, animaciones y documentales, con obras locales, nacionales e internacionales. Los organizadores definen el recorrido como un viaje por paisajes remotos y una polifonía de acentos. También sostienen que un festival es, por definición, un festejo.
Las funciones de esta fiesta tendrán lugar en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, en Bv. San Juan 49, Córdoba. Como siempre.
Esta edición aniversario presenta la Competencia Latinoamericana y la Competencia Cordobesa, con tres programas cada una. Suma un foco sobre Marcus Curvelo, una retrospectiva de Paola Michaels y dos encuentros con archivo cordobés del CDA, el Centro de Documentación Audiovisual de la UNC. El sábado habrá un estreno especial y un taller para infancias.
La apertura de un Cortópolis de 20 años

El jueves 1º a las 20.30 llega la apertura, con Hablan las aves (Afwenchey Yämwethä), de Rodrigo Montani. Tras siglos de colonización, los últimos bosques secos del Gran Chaco están al borde de desaparecer. Los wichí intentan abrirse paso en un presente atravesado por la violencia y la explotación maquinizada.
En tanto, las aves de su territorio cantan con una intensidad inusual. Un traductor antropólogo construye una fantasía etnográfica y satírica sobre cuadros de pintores indígenas, y empieza a entenderse lo que dicen las aves.
Después llega la intervención musical de Ampatu, dúo integrado por Irupé Rodríguez Ávila, en voz y violonchelo, y Sandro Rodríguez, en voz y guitarra. Ambos pertenecen al pueblo-nación Diaguita Calchaquí. Ampatu es la palabra quechua que nombra al sapo, un animal que para ellos enseña la transformación, el renacimiento y la fertilidad. Con poesías, composiciones y arreglos propios, suman su voz a la cosmogonía ancestral de los pueblos indígenas.
Dos competencias en el festival
Las competencias ocupan buena parte de la grilla de Cortópolis. La Competencia Latinoamericana reúne obras de Brasil, Paraguay, Cuba, Colombia, Perú y Argentina. La Competencia Cordobesa muestra producciones realizadas en la provincia entre 2025 y 2026.
- Jueves a las 22.30. Latinoamericana 1, con Braço Forte, Bolero rojo, Donde se parte el camino y Que volá.
- Viernes a las 22.30. Latinoamericana 2, con O Diário Imaginado, Un hombre se tira al agua, Niña Chilapa y El Perú es un lugar para morir.
- Sábado a las 15.30. Cordobesa 1, con Postales del primer día de verano, Gongfu, Once de ida y Memorias de arte clandestino.
- Sábado a las 18. Cordobesa 2, con El rostro de este mirar, Fugacidad, El veneno del pueblo y Teresa Ya.
- Sábado a las 22.30. Latinoamericana 3, con La raíz del alba, Grão, El oído absoluto y En otra Palestina.
- Domingo a las 18. Cordobesa 3, con Los nidos de una casa, Ensayo sobre un posible robo energético, Nos vemos a la vuelta y Temporada de carnaval.
Marcus Curvelo y Paola Michaels, dos miradas
El foco “¿Cuál es la grandeza?” repasa la obra de Marcus Curvelo en dos programas. El viernes a las 15.30 se proyectan Feio, Velho e Ruim, Ótimo Amarelo, Regresso de Saturno y A Nova Melancolia. El domingo a las 15.30 siguen Joderismo, A Destruição do Planeta Live, Qual é a Grandeza? y O Mediador. Son trabajos realizados en Brasil a lo largo de una década que va de 2015 a 2025.
El viernes a las 20.30 es el turno de “La lógica del asombro”, la retrospectiva de Paola Michaels. Su obra se mueve entre las artes visuales, el ensayo y el cine experimental.

Combina imágenes, objetos, archivos, voces y recuerdos. El humor aparece como una forma de desarmar certezas. Desde ese lugar, Michaels se acerca a la identidad, la migración, la infancia, la memoria y la pertenencia. Sus películas proponen asociaciones antes que explicaciones: La casa, Caracoles y diamantes, Los propios recuerdos, Teoría social numérica, Las máquinas tristes, Los sensibles y El experimento, son los títulos.
El archivo vuelve a la pantalla
Cortópolis también mira hacia atrás. La primera función, el jueves a las 15.30, está dedicada al Instituto Cinematográfico de la Universidad Nacional del Litoral. Incluye Reportaje a un vagón, Andén 2, Hoy, cine, hoy, Monzón y Florentina, realizados entre 1963 y 1971. La función cuenta con la colaboración de Filmoteca Buenos Aires y Fernando Martín Peña.
Los “Encuentros con el CDA” recuperan películas filmadas en Córdoba entre 1965 y 1971. El CDA es el Centro de Conservación, Documentación y Cinemateca Raymundo Gleyzer, que pertenece a las facultades de Filosofía y Humanidades y de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba.
El jueves a las 18 el programa gira en torno a Gleyzer. Se verán Pictografías del Cerro Colorado, recuperada y digitalizada por el CDA, y Ceramiqueros de Traslasierra. Completa la función Quilino, que Gleyzer codirigió con Jorge Prelorán. El viernes a las 18 llegan En un mundo feliz, de Gonzalo Quinteros, y El sitio, del Grupo PsicoCine.
Un estreno especial y un taller para infancias
El sábado a las 20.30 se presenta Pedro en el país, documental de María Alché y Benjamín Naishtat (apenas unos días después de su estreno en el festival de San Sebastián). La película reconstruye la vida de Pedro Catella, hijo de la militante peronista Alicia Eguren. Fue adoptado por el dirigente político John William Cooke.

A los 9 años participó en la resistencia peronista. A los 17 combatió como tirador de élite en la sierra del Escambray, en Cuba. Su trayectoria atraviesa los principales episodios históricos de América Latina en la segunda mitad del siglo XX. Dura 61 minutos y es apta para mayores de 18 años.
Ese mismo día, a las 16, el Auditorio Fahrenheit recibe a los más chicos. La actividad se titula Historias en movimiento y propone un dibujo colectivo en Cinegraf. Incluye la proyección de una película animada en Súper 8 y el cortometraje Imágenes para Nina y el árbol. El taller está a cargo de Ana Comes.
El cierre de Cortópolis 2026
El domingo a las 20.30 llega la clausura con la entrega de premios. La noche incluye La ciudad de los hombres lactantes, de María Eugenia Blanco, realizado en Córdoba entre 2001 y 2002. A las 22.30, una función especial vuelve a proyectar las películas premiadas. Después, la ciudad de los cortos apaga la pantalla de su aniversario. Por un año, nada más.
