El artista cordobés Eugenio Zanetti murió este viernes 18 a los 79 años en Buenos Aires, días después de inaugurar una muestra en Córdoba y semanas antes de reponer Los cuentos de Hoffmann en el Teatro Colón. Ganador del Oscar por Restauración, dejó huella en el cine, el teatro y la ópera.

El cine perdió así a uno de sus artistas más completos. Zanetti fue escenógrafo, pintor, director y autor, construyó una obra que atravesó Hollywood (con un Oscar incluido), los teatros líricos y su Córdoba natal, ampliado a las sierras de Traslasierras.

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Zanetti se descompensó el viernes por la tarde. Se encontraba en Buenos Aires ensayando la reposición de Los cuentos de Hoffmann en el Teatro Colón. La noticia fue confirmada por su marido, el escenógrafo Sebastián Sabas.
Faltaban tres semanas para el reestreno de la ópera de Jacques Offenbach, que se estrenó en 2019. En el Colón realizó numerosas puestas, y muchos de sus trabajos se encuentran en el Taller que el Colón tiene en La Boca.
Dirigió The Servant en 2011, Don Carlo en 2015 y Fidelio en 2016. La Asociación Argentina de Actores despidió al artista y destacó su trayectoria internacional.

Días antes de morir, Eugenio Zanetti había inaugurado una muestra en su Córdoba natal: El hombre que habita muchos mundos reúne pinturas, maquetas y vestuario de su extensa carrera.
La exhibición fue impulsada por Bancor y puede visitarse en el Museo Tamburini (San Jerónimo 166). Está abierta de lunes a viernes, de 9 a 16, hasta el 8 de enero de 2027, con entrada libre y gratuita.
La memoria de Eugenio Zanetti en el Comedia

Poco tiempo atrás, Eugenio Zanetti había recibido un homenaje en el Teatro Comedia de Córdoba de la mano de la productora Cabustra, con la que tenía un ambicioso proyecto cinematográfico.
En el cierre del décimo aniversario de Cabustra Entertainment, de Gastón Revol Molina, Octavio Revol Molina y Hora French, compartió una charla sobre su vida y su obra.
Le dio mucho crédito a Córdoba por su formación. “Todo el mundo cree que el lugar de donde viene es el mejor del mundo, pero ¿un chico de Córdoba se va a Afganistán en 1966? Eso no ocurre en todos lados”, dijo entonces.
Contó que nunca estudió una carrera artística. Hizo un año de Arquitectura y una vicerrectora le advirtió que no estaba hecho para esa profesión. Le dijo que estaba destinado a diseñar palacios, templos y escenografías, no edificios.
Restauración, la película por la que ganó el Oscar, es su preferida. Pero para diseño de arte eligió Más allá de los sueños (What Dreams May Come), filme por el que estuvo nominado sin ganar.
También recordó una frase de su madre, que le pidió no perder la humildad tras el premio. Le explicó que el Oscar era un reconocimiento de una industria y no un galardón artístico.
Zanetti definió su presente con una metáfora teatral. Explicó que toda historia tiene tres actos. Uno plantea el conflicto, otro lo desarrolla y el tercero lo resuelve, aunque no siempre con final feliz. “Mi tercer acto es acá”, aseguró sobre su regreso a Córdoba.
Cerró aquella charla con una definición que hoy resuena distinto. “El cine es una aventura, sigue siendo una aventura posible”, dijo Eugenio Zanetti aquella noche en el Comedia.
Una carrera sin etiquetas
La carrera de Eugenio Zanetti nació en el teatro independiente cordobés y se expandió por el mundo. En su juventud viajó a Europa y participó del rodaje de Medea, dirigida por Pier Paolo Pasolini. Ese vínculo lo llevó a trabajar también en Satiricón, de Federico Fellini.
De regreso en la Argentina, trabajó en el teatro junto a Alberto Ure, Rodolfo Graziano y Hugo Urquijo, entre otros. También hizo la dirección de arte de Drácula y de Están tocando nuestra canción. En cine debutó con El poder de las tinieblas y Los pasajeros del jardín.
En la década de 1980 emigró a Estados Unidos y comenzó a trabajar en Hollywood. Participó en Línea mortal, El último gran héroe y Restauración, con el que ganó el Oscar a la mejor dirección de arte en 1996. Después dirigió Amapola, con un elenco internacional.
En 2010, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina le entregó un Cóndor de Plata especial. Compartió esa distinción con Juan José Campanella, Luis Puenzo, Gustavo Santaolalla y Luis Bacalov. A lo largo de su trayectoria también recibió la Medalla Ives Lavette del Salón de Montreal. Además obtuvo el Premio a la Mejor Dirección de Arte en el Festival de Toronto.
El adiós con aplausos pendientes
El Teatro Colón adelantó que rendirá tributo a Zanetti en los próximos días. Sus allegados lo despidieron como uno de los artistas argentinos más versátiles de las últimas décadas. Su obra, dividida entre el cine, el teatro y la ópera, queda como legado.
