El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas argentinas derrocaron al gobierno e instalaron una dictadura cívico-militar que se extendería hasta 1983. Al cumplirse 50 años, en el Centro Cultural Córdoba se proyectarán cuatro películas que, desde miradas y géneros distintos, interrogan ese pasado y sus consecuencias.
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Cómo será el ciclo “Películas contra el olvido”
“Películas contra el olvido” se proyectará los jueves, con filmes que van desde el interior de la dictadura hasta los ecos en el siglo 21.

Cada película se hizo en un momento diferente de la historia reciente, y esa distancia –o cercanía– con los hechos forma parte del sentido que cada obra produce. Juntas trazan una cartografía del terror, la complicidad, la resistencia y el silencio que todavía organiza buena parte de la vida cultural y política argentina.
“Plata dulce” (1982)

Jueves 5 de marzo, a las 20. De Fernando Ayala.
La primera película del ciclo es la más cercana en el tiempo a los hechos que conmemora: Plata Dulce se rodó durante la dictadura y se estrenó en julio de 1982. Dos trabajadores intentaron aprovechar la euforia financiera del “dólar barato”, y ese gesto aparentemente liviano construyó una de las críticas más certeras al modelo económico de la dictadura.
La película muestra cómo el proyecto de destrucción no fue solo político sino también social y económico. El desmantelamiento de la industria, la especulación financiera como nuevo horizonte de ascenso, la ilusión del consumo como anestesia. Logró decir lo que todavía muchos se animaban a cuestionar.
“Un muro de silencio” (1993)

Jueves 12 de marzo, a las 20. De Lita Stantic.
Diez años después del regreso de la democracia, la productora Lita Stantic dirige su único largometraje, sobre la dificultad de filmar sobre el pasado. Narra la historia de una directora británica que viaja a Buenos Aires para rodar una película sobre una mujer cuyo marido fue detenido-desaparecido.
La película dentro de la película, y la resistencia de la protagonista a que su historia sea contada, reflexionan sobre la memoria traumática, la apropiación del dolor y los límites de la representación. Se filmó en el contexto del debate sobre los indultos a los responsables del terrorismo de Estado en Argentina.
“Crónica de una fuga” (2006)

Jueves 19 de marzo, a las 20. De Israel Adrián Caetano
Israel Adrián Caetano reconstruyó para los 30 años la historia real de cuatro detenidos que escaparon de uno de los centros clandestinos de detención que funcionó en el Gran Buenos Aires durante la dictadura.
Crónica de una fuga es la película más físicamente intensa del ciclo: filmada con cámara en mano que no abandona a los protagonistas, la película convierte la experiencia de la detención clandestina y la fuga en algo visceral e inmediato.
Caetano no hace pedagogía ni monumento: hace cine de género al servicio de una reconstrucción que busca que el espectador sienta en el cuerpo lo que los sobrevivientes vivieron. Se estrenó el año en que se reabrían los juicios por delitos de lesa humanidad.
“Rojo” (2018)

Jueves 26 de marzo. De Benjamín Naishtat
El ciclo cierra con la mirada más oblicua y más perturbadora. Rojo transcurre en 1975, en los meses previos al golpe, en una ciudad de provincia que podría ser cualquier ciudad argentina de clase media.
Un abogado exitoso se cruza en un restaurante con un hombre que lo incomoda, y de ese encuentro cotidiano y mundano se desprende una cadena de violencia, complicidad y silencio que prefigura lo que está a punto de ocurrir.
Naishtat filma el caldo de cultivo que hizo posible la dictadura. Es sobre la complicidad, sobre cómo las sociedades miran para otro lado, sobre el miedo y el oportunismo.

“Películas contra el olvido” es un ciclo que contará con las presentaciones del periodista Daniel Santos antes de cada proyección en el auditorio del Centro Cultural Córdoba (avenida Poeta Lugones 405). Entrada libre y gratuita.
