Un trompetista de jazz frustrado, un fantasma invisible y un tesoro enterrado en las montañas son algunos de los poderosos elementos narrativos con que los hermanos Sinay (Matías y Augusto) construyeron El trompetista y el fantasma.
Se trata de una película de aventuras y ciencia ficción filmada en el Valle de Traslasierra y otras locaciones de Córdoba, en la que los hermanos firman juntos por primera vez (después de un gran recorrido individual, por separado).

La historia empieza con un accidente: el músico despierta a un espectro que nadie puede ver. Y el fantasma le ofrece usar sus poderes para que el trompetista (Juan Vélez) toque de manera magistral y gane una audición. A cambio, el músico deberá ayudarlo a desenterrar un tesoro escondido hace mucho tiempo.

El viaje hacia la montaña pone a prueba ese pacto, que podría ocultar propósitos más oscuros.
Los hermanos Sinay, en las sierras de Córdoba
El trompetista y el fantasma se rodó íntegramente en la provincia de Córdoba. La mayor parte del trabajo se hizo en Traslasierra y Villa Carlos Paz, pero también hubo escenas en la Pampa de Achala, las Altas Cumbres y Córdoba Capital.
El rodaje demandó 24 jornadas entre sierras, ríos y caminos de montaña recorridos en vehículos 4×4. Participaron más de 30 actores y actrices y alrededor de 70 técnicos, en su mayoría cordobeses.
La producción construyó búnkers científicos ambientados en la década de 1950 y maquinarias de ciencia ficción. Además, filmó una escena subacuática que requirió entrenamiento específico. Hubo armas de utilería, maquillaje prostético y huesos recreados para la ficción. Los más de 100 efectos visuales digitales se hicieron en Córdoba.
“Hacer la película fue una aventura en sí misma. Filmamos en paisajes de difícil acceso, en medio del río, en el cementerio de Nono, con maquinarias, con vehículos 4×4… ¡de todo!”, contaron los directores.
Después del rodaje llegaron más de ocho meses de postproducción entre Córdoba y Buenos Aires, una etapa que incluyó montaje, sonido, música, corrección de color y efectos visuales.
La película fue producida por Corte A Cine y Hermanos Sinay, con aporte privado de productores asociados. También contó con el apoyo del programa cash rebate del Polo Audiovisual Córdoba, que fomenta la realización audiovisual en la provincia.
Elenco y equipo de “El trompetista y el fantasma”
Juan Vélez, actor cordobés, interpreta al trompetista en su primer protagónico. El fantasma no se ve, pero se escucha. La voz es de Sebastián Llapur, actor de doblaje formado en Córdoba y de larga trayectoria.
El elenco se completa con Joaquín Torres como Esteban; Pablo Tolosa, Denis Molina y Merlina Molina Castaño como los cuatreros Oviedo, Butiche y Celeste.
Antonella Riga y Fernanda Rocca Lada producen junto a los hermanos Sinay. La dirección de fotografía es de Martín Heredia Troncoso y la asistencia de dirección, de Tulio Billone. Jorge Sesan y Merlina Molina Castaño firman la dirección de arte y el vestuario.
El sonido estuvo a cargo de Patricio Tosco y la música, de Mauro Mourelos. Nicanor Loreti y Augusto Sinay hicieron el montaje, y el color es de Boreal Color Studio y Guido Tomeo. Los efectos visuales, de Erick Culasso.
Quiénes son Augusto y Matías Sinay

Augusto y Matías Sinay son guionistas y directores cordobeses. Su obra combina el cine de género con historias, mitos y paisajes locales. El escuerzo (2023), de Augusto, es un largometraje que obtuvo varios premios y se mantuvo más de 15 semanas en cartelera.
Compost (2024) es un cortometraje que pasó por festivales internacionales. Un mundo sin (2019-2025) es una serie web de comedia y ciencia ficción con millones de visualizaciones en YouTube.
El trompetista y el fantasma es el primer largometraje codirigido como dupla. Los directores explican el punto de partida: “Hicimos la película de aventuras que queríamos ver. Nos gusta mezclar cosas muy de Córdoba como los paisajes y hasta algunas teorías conspirativas de acá y llevarlas hacia la fantasía y la aventura”, dicen.
De Traslasierra a Varsovia y Sitges
En octubre, la película inicia su recorrido internacional en el Festival Internacional de Cine de Varsovia, en Polonia. Es uno de los 17 festivales Clase A del mundo. Esa categoría también incluye a Cannes, Berlín y Venecia.
Luego, El trompetista y el fantasma tendrá su función en el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, en Sitges, España. Esu n encuentro de casi seis décadas de historia, referencia para el cine de terror, ciencia ficción y fantástico.
“Es una película nacida de historias que escuchamos en las sierras y de lugares que conocemos desde chicos”, explican los hermanos Sinay. Para ellos, llevar esos paisajes y el trabajo de un equipo cordobés a Varsovia y Sitges es un sueño hecho realidad.
