En Piedrabuena, los muertos no descansan. Vuelven, se hacen presentes y rompen el equilibrio con los vivos. Sobre esa idea se levanta Mis muertos tristes, la miniserie que el chileno Pablo Larraín dirigió a partir del universo de Mariana Enriquez y que llega a Netflix el 24 de septiembre.
El cineasta y la escritora argentina trabajaron juntos en la adaptación. La historia reúne personajes y tramas de varios relatos de la autora. Entre ellos están Mis muertos tristes, Julie y Un lugar soleado para gente sombría. La idea fue mantener el trasfondo social, familiar y de abandono que atraviesa el terror de sus textos.

Antes de su llegada a la plataforma, la miniserie tendrá su estreno mundial en San Sebastián. Competirá en la Sección Oficial de la 74º edición del festival. El elenco está encabezado por Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Alvarez.
Mariana Enriquez y los fantasmas de “Mis muertos tristes”

En los avances que difundió Netflix, Mariana Enriquez vuelve al origen de sus cuentos. “Los cuentos, cuando los escribí, plantean a los fantasmas como la memoria. Como un trauma, un dolor”, explica. Y agrega que “en muchos casos, tienen que ver con la injusticia”.
Para la autora, esos textos no cierran con una respuesta. “Los cuentos, en general, son una pregunta sobre qué hacemos con esos fantasmas”, dice. En el encuentro con Larraín, sumó que los fantasmas son “aquello que vuelve todo el tiempo”. Muchas veces no se pueden calmar, porque tienen que ver con la injusticia.

El proyecto comenzó por iniciativa del director. “Mis muertos tristes nace cuando se me acercó Pablo Larraín. Él creía que mis cuentos formaban parte de un universo. Quería hacer crecer esa historia”, recuerda Enriquez.
Ese universo necesitaba un lugar. “Con Pablo hablamos mucho del universo donde iba a transcurrir esto. Y sí, era un fuera de campo muy importante, especialmente del barrio”, cuenta la escritora.

Una tercera idea
Para Larraín, la participación de Enriquez fue clave para no perder la esencia del proyecto. “Cuando uno trabaja con una escritora que tiene un universo tan complejo, tan sofisticado y tan bien armado, hay que entrar en él”, señaló. El desafío fue llevar a otro lenguaje las sensaciones y emociones que la autora narra con literatura.
En los avances de Netflix, el cineasta explica el método. “Tomamos Mis muertos tristes como cuento central, que es donde está el personaje de Ema”, dice. De los otros relatos tomaron personajes, argumentos y subtramas. Ese cruce, admite, terminó deformando un poco el cuento original. “Es como una reinterpretación del trabajo, es como una tercera idea”, resume.

Pablo Larraín y el terror de lo cotidiano
El director también busca en la serie un rasgo propio de la escritora. “Hay algo que tiene Mariana que espero que haya logrado tener esta serie, que es el terror cotidiano”, afirma. Según Larraín, ese terror se basa en elementos reales. Un origen social realista se mezcla con cosas del género fantástico.
La definición más directa llega sobre el final. “La serie tiene la ciudad, la pobreza, la violencia. Hay abandono, hay muerte, hay amor, hay tristeza. Pero, en el fondo, es el terror de lo cotidiano”.
De qué trata la miniserie de Netflix
Ema es una médica recién jubilada que puede ver a los muertos. Intenta procesar la muerte de su madre y sus propias cuentas pendientes. Todo cambia con la llegada de su sobrina Julie. También con el asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena, un barrio atravesado por la violencia.

Esos hechos desatan un fenómeno que rompe el equilibrio entre vivos y muertos. Lo que era una carga para Ema se expande por todo el barrio. Los muertos empiezan a hacerse presentes y nadie podrá escapar al sonido de sus propios fantasmas.
Quiénes hacen “Mis muertos tristes”
La dirección es de Pablo Larraín. La producción está a cargo de Juan de Dios Larraín, Pablo Larraín y Ángela Poblete. Álvaro Cabello y Cristián Donoso son productores ejecutivos. Sergio Armstrong firma la dirección de fotografía y Rodrigo Bazaes, el diseño de producción. Waldo Salgado es asistente de dirección y Alejandro Wise, director de producción.
Además de Morán, Fonzi, Flechner y Alvarez, el reparto suma a Carlos Portaluppi, Germán de Silva y la actriz chilena Luz Jiménez.
La miniserie es una producción de Fábula, fundada en 2003 por los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín. La productora tiene presencia en Chile, México, Estados Unidos y España. Su catálogo reúne 44 largometrajes, 15 series y más de 900 piezas publicitarias.
Fábula ganó el Óscar por Una mujer fantástica, el Oso de Plata en Berlín por El club y el Goya por La memoria infinita. También obtuvo nominaciones de la Academia por No y por la trilogía Jackie, Spencer y María.
Mis muertos tristes se estrena el 24 de septiembre, solo en Netflix.
